Estamos realizando tareas de mantenimiento del sistema, por lo que es posible que en los próximos días detecte algún error en Madripedia.
Museo Nacional de Ciencias Naturales (artículo)
El Museo Nacional de Ciencias Naturales es una institución especial dentro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que atiende tanto a la exposición de sus colecciones, como a la investigación científica en su campo. Desde 1910 su sede está situada en el paseo de la Castellana, en un edificio conocido entonces como el Palacio de la Industria y Bellas Artes, por haberse construido para albergar una gran exposición de esas materias (el concurso para la adjudicación del proyecto del palacio se convocó en el año 1881).
La historia del museo comenzó durante el reinado de Carlos III, cuando en 1771 se creaba el Real Gabinete de Historia Natural a partir de las colecciones compradas a Pedro Franco Dávila. Al poco se dispuso su instalación en el segundo piso del palacio del conde de Sacada (en la calle de Alcalá) edificio que ocupaba en parte —y sigue ocupando— la Academia de Bellas Artes de San Femando. De ahí que en el frontispicio del edificio se colocara la inscripción,«CAROLUS III-REX-NATURAM-E-ARTEMSUB-UNO-TECTO-IN-PUBLICAM UTILITETEM-CONSOCIAVIT. ANNO MDCCLXXIV», que podemos traducir por «El rey Carlos III asoció bajo un mismo techo la Naturaleza y el Arte para utilidad pública», y que sigue estando hoy en día en la entrada al edificio.
El museo se abrió cinco años más tarde. A la colección inicial se añadió, al poco, un esqueleto fósil de megaterio (Megatherium americanum), que hoy sigue siendo una de las piezas más valiosas del museo; falto de espacio, en 1785 el monarca ordena construir en el paseo del Prado un Gabinete de Ciencias Naturales en el que tuvieran acomodo las colecciones. Tras la invasión francesa de 1808, el Gabinete fue cerrado, reanudando al año siguiente su actividad. A partir de 1845 se inicia la relación del museo con la universidad y en 1895 se ordenaba el traslado del museo al edificio destinado a Biblioteca Nacional y Museos, en el paseo de Recoletos, permaneciendo sus bienes —sin espacio, sin luz, carente de las mínimas condiciones para el estudio y exposición—almacenados en los sótanos de la nueva sede hasta 1910. Nombrado director del Museo Nacional de Ciencias Naturales el entomólogo Ignacio Bolívar Urrutia, en 1910 lograba, dependiendo de la Junta para Ampliación de Estudios, trasladar el museo a los Altos del Hipódromo, su actual sede.
El progreso del museo en los años veinte y treinta resultó más que notable. Son los años en los que se trabaja incansablemente en el reconocimiento del África hispana (Ángel Cabrera, Luis Lozano, Cándido Bolívar...), en que los hermanos Bendito (Luis y José María) hacen de la taxidermia un verdadero arte, en los que se introduce la genética experimental (Antonio de Zulueta) y, en suma, los años en los que el museo, y su personal, gozan de gran prestigio internacional. Las salas de exposiciones se ven beneficiadas de toda esta actividad y de la llegada, en 1913, patrocinada por el filántropo Andrew Camegie, de una reproducción del esqueleto de un gran dinosaurio del Jurásico (Diplodocus carnegiei).
La Guerra Civil frenó, drásticamente, esta pujanza. Por decreto de 1 de septiembre del Gobierno de la República, los museos de Ciencias Naturales y de Antropología, junto con el Jardín Botánico, se reúnen en el Instituto Nacional de Ciencias Naturales, del que Bolívar es nombrado presidente. El Museo de Ciencias Naturales se traslada a Valencia, más tarde Bolívar pasa al sur de Francia, desde donde se exiliará a México. Tras la contienda, la recuperación de la actividad científica no fue sencilla. El museo, que había pasado a depender del CSIC, vuelve a Madrid, pero le faltaban un gran número de sus investigadores que tuvieron que exiliarse (Bolívar, Enrique Rioja, José Royo Gómez, Federico Bonet...). A ello se sumó el que no se cubriesen las plazas de personal vacantes y la merma que sufrieron las colecciones. Finalizando el año 1984, la junta directiva del CSIC decidió reestructurar el museo. La renovación llevada a cabo durante los últimos años del siglo ha tenido su mayor expresión en el aumento de la plantilla del personal en todas sus escalas y funciones que, ahora, se reparten en cinco departamentos de investigación: Geología, Volcanología, Paleobiología, Ecología evolutiva y Biodiversidad y biología evolutiva.
Referencia
- GOMIS, Alberto. Museo Nacional de Ciencias Naturales, en Enciclopedia Madrid S.XX
Este artículo reproduce el capítulo homónimo de la Enciclopedia Madrid Siglo XX, cuyo autor conserva el copyright.
No es un artículo modificable ni está bajo licencias libres. Si eres el autor del mismo y quieres modificarlo, mándanos un correo